SALUD

Existe la necesidad de ventilar los edificios a fin de obtener las condiciones de calidad del aire por salubridad, de cara a los ocupantes, controlando las concentraciones de contaminantes peligrosos para la salud producidos por:

⇓ El metabolismo de las personas (respiración, transpiración…).

⇓ La actividad de las personas (fumar, uso de productos de limpieza, cocción, aseo…).

⇓ Los componentes de la construcción (pinturas, pegamentos, revestimientos…).

Los sistemas de Ventilación Mecánica Controlada (VMC) con recuperador garantizan:

⇑ Suministro óptimo de oxígeno y un ambiente libre de corrientes de aire indeseables.

⇑ Efecto Antialergénico propiciado por los filtros que incluye, reduciendo los episodios de enfermedades de las vías respiratorias.

⇑ Concentración de CO2 por debajo del valor máximo. (p.e 1.000 ppm)

 

Tabla CO2

Tabla niveles de concentración CO2 y efectos en la salud.

AHORRO

En la actualidad, la normativa vigente establece unas condiciones de calidad del aire tanto  en el dominio de edificios residenciales (Exigencia HS3 CTE), como en los locales y edificios no residenciales (RITE – Calidad del aire interior). Dichas condiciones, establecen unos altos caudales de ventilación, lo que se traduce en unas importantes pérdidas energéticas, ya que en la acción de la ventilación se introduce aire del exterior en unas condiciones diferentes a las de confort y se expulsa aire del interior. Para paliar este efecto, se hace necesario utilizar elementos de climatización que mantengan las condiciones desadas. Como resultado, se produce un incremento del consumo energético del edificio.

Un recuperador de calor de alta eficiencia energética permite, minimizar las pérdidas energéticas debidas a la ventilación en el interior de los edificios, siendo ésta necesaria como hemos indicado para garantizar la calidad del aire. Son equipos con un rendimiento superior el 90% de recuperación térmica. Simplificando, se puede decir que se produce una transferencia térmica entre el aire de retorno expulsado del edificio y el que se introduce del exterior.

recuperador-calor

Esquema VMC con recuperación calor. (Fuente: Soler&Palau)

Este tipo de equipos es común en los edificios de consumo casi nulo nZEB, o en las casas pasivas certificadas con el estándar Passivhaus.

CONFORT

Se estima que las personas pasan en el interior de los edificios hasta el 80% de su vida, de ahí que garantizar unas condiciones higiénicas y de confort en el interior de los mismos sea fundamental.

Además de procurar garantizar la calidad higiénica del aire interior por criterios de salud, se ha de procurar proporcionar a los ocupantes de los edificios de un nivel adecuado de confort.

El confort térmico interior comprende todos los parámetros que influyen en la sensación térmica de una persona. Se determina por la temperatura media de radiación, la humedad del aire, la velocidad del aire, el metabolismo (nivel de actividad de las personas) y la vestimenta utilizada.

Aspectos a tener en cuenta para conseguir unas condiciones deseables de confort, pueden ser:

  • Ruido
  • Polvo
  • Humedad
  • Temperatura
  • Corrientes de aire
  • Olores…

Los sistemas de ventilación con recuperación de calor se basan en el siguiente principio de funcionamiento:

Renovación permanente del aire interior mediante aire limpio.

Impulsión de aire limpio en cuartos secos (habitaciones y salón).

Extracción de aire viciado en cuartos húmedos (cocina y baños)

casa_pasiva

Las ventajas del sistema son:

♥  Aire limpio y renovado constantemente.

♥  Desaparición de olores de comida y aseos.

♥  Reducción de concentración de polvo, polen y otros elementos en suspensión en el aire por su filtrado.

♥  Evita la aparición de humedades y moho.

♥  Reducción del ruido exterior debido a la eliminación de la necesidad de abrir ventanas para ventilación o a la instalación de rejillas de toma de aire exterior en la carpintería.

EDIFICIOS SANOS

Los propietarios de los edificios, bien sean estos residenciales, comerciales, terciarios…, cada vez son más conscientes de la necesidad de instalaciones que contribuyan de manera significativa a la conservación -incluso al incremento- del valor del inmueble.

Los sistemas modernos de ventilación con recuperación de calor, satisfacen ya hoy los requerimientos de futuro. Esto se traduce en una importante revalorización del bien, conseguido a través de:

⊕ Protección del edificio contra los daños provocados por la humedad generada por la falta o ineficiente ventilación.

⊕ Protección contra la formación de moho.

⊕ Estos sistemas cumplen ya con los futuros estándares de construcción (certificados de consumo y eficiencia).

En los edificios de oficinas, una buena calidad del aire propicia un aumento de la capacidad de concentración, creatividad y rendimiento de los personas que los habitan.

De la misa forma, en los inmuebles comerciales (bares, restaurantes, tiendas…) cada vez se valora más por parte del usuario una buena calidad del aire (p.e. libre de olores). Por tanto, contar con estos sistemas ayudarán a aumentar niveles de satisfacción en los clientes.

Otro de los beneficios que proporciona el sistema, es el de evitar la aparición del fenómeno denominado Síndrome del Edificio Enfermo (SEE). Definido por la OMS (1982) como un conjunto de enfermedades causadas o estimuladas por la contaminación del aire interior en espacios cerrados, fundamentalmente oficinas y similares. Los ocupantes de ciertos edificios presentan, durante el trabajo, una mayor incidencia de enfermedades que la que sería lógico esperar. Y es el propio edificio el causante.

edificio_enfermo

Se calcula que hasta un 30% de los edificios de oficinas pueden tener problemas importantes en este sentido. Algunos estudios estiman que entre el 10 y el 30% de los ocupantes de edificios sufre efectos sobre su salud que están, o se perciben, relacionados con una calidad del aire interior deficiente. Otros estudios estiman que el SEE puede disminuir el rendimiento de las personas en torno a un 25% y reducir un 10% la productividad anual.

Este tipo de edificios requiere un estudio en profundidad para conocer las verdaderas causas de los problemas y encontrar las soluciones óptimas, siendo los avanzados sistemas de ventilación una de las posibles mejoras que sirvan para conseguir reducir los síntomas descritos.

NORMATIVA

Como consecuencia de lograr los objetivos marcados por la UE en materia de reducción de emisiones de CO2, incrementar el peso de las energías renovables y lograr tasas de reducción de energía primaria, cada país miembro ha tenido que trazar su propia hoja de ruta para conseguir dichos objetivos.

Dentro de este marco, han aparecido ciertas normas que regulan las características que deben tener las nuevas viviendas y las rehabilitaciones para mejorar la eficiencia y reducir el consumo energético.

Una de las exigencias más importantes fue la mejora a aplicar en la calidad de los aislamientos de los edificios, dando lugar a cargas térmicas muy inferiores, pero también a una hermeticidad mucho más elevada. Como consecuencia se deriva la necesidad de renovar el aire interior para mantener el nivel de salubridad. A priori, esto plantea una contradicción entre evitar la influencia del exterior incrementando los niveles de aislamiento, y por otro lado, introducir aire exterior no acondicionado hacia el interior.

Por ello, se hace necesario la utilización de dispositivos que hagan , que a pesar de su consumo energético, el balance entre la reducción conseguida con el nivel de aislamiento y el consumo por ventilación, arroje un beneficio extra.

La normativa vigente aplicable se divide en función del uso del edificio:

    • Edificios Residenciales (viviendas, aparcamientos y garajes.
    • Edificios de otros usos (oficinas, edificios comerciales, hoteles, restaurante, hospitales….)

EDIFICIOS RESIDENCIALES. CÓDIGO TÉCNICO EDIFICACIÓN – HS3.

El Código Técnico de la Edificación recoge la obligatoriedad de sistemas de renovación de aire. En el Documento Básico de Higiene y Salubridad (HS3) de Calidad de aire interior, se definen las exigencias básicas que han de cumplir las viviendas en cuanto a los sistemas y los caudales de renovación de aire.

En este documento se recoge la obligatoriedad de diseñar y ejecutar un sistema de ventilación, ya sea natural, mecánico o híbrido, para garantizar la calidad del aire en los edificios antes mencionados. No menciona nada sobre la necesidad de instalar recuperadores de calor. La ventilación es elevada y continua, y la carga térmica (pérdidas debidas a ventilación), importante.

En este sentido, se ha de mencionar que aunque el CTE no obliga a la instalación de una recuperador de calor, pero la enorme exigencia en la revisión del  2013 del documento básico de limitación de la demanda energética del edificio (HE1),  hace casi obligatorio incorporarlo para cumplir los límites de demanda energética.

demanda-HE1

Demanda energética calefacción HE1. Fuente: CTE DB-HE1

EDIFICIOS OTROS USOS. REGLAMENTO DE INSTALACIONES TÉRMICAS EN EDIFICIOS (RITE).

Este reglamento regula la calidad del aire interior, en edificios que no sean de viviendas, donde se instale un sistema de ventilación mecánico para el aporte de caudal de aire exterior, necesario para evitar la concentración de contaminantes en exceso.

La instalación de un recuperador de calor en estos edificios o locales es obligatoria, cuando el caudal de aire expulsado mediante medios mecánicos, calculado según la instrucción técnica correspondiente, sea superior a 0,5 m³/s (500 l/s). Esta condición la recoge la instrucción técnica IT 1.2.4.5.2 del RITE.

calidad_ida

La misma instrucción IT 1.2.4.5.2 del RITE, en sus diferentes apartados, recoge diferentes exigencias respecto de la recuperación de calor del aire de extracción, e incluye una tabla de la eficiencia mínima de la recuperación, en función de las horas de funcionamiento y del caudal de aire exterior en m³/s.

Así pues, tanto en edificios residenciales como de otros usos la instalación de sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC) con recuperador de calor está totalmente justificada.